
El Señor me ha ungido para llevar buenas nuevas a los que sufren y a los afligidos. El me ha enviado a consolar a los oprimidos.
Isaías 61:1
| Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa y incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido y interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: El Padre de toda misericordia os espera para ofreceros Su perdón y Su paz en el sacramento de la Reconciliación.
Os daréis cuenta de que nada está perdido y podréis pedir perdón también a vuestro hijo que ahora vive en el Señor. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida. Juan Pablo II | ¿ Está usted sufriendo de:
En el Proyecto Raquel, entendemos que el dolor ocasionado por su aborto generalmente no está reconocido por la sociedad. Este dolor viene en parte por la negación del dolor sobre la vida de un niño, que ya no existe. El aborto tiene efectos físicos, emocionales y espirituales y ese conocimiento del perdón de Dios y de Su amor que lo acepta todo es un parte significativa del proceso de sanación. |
Queremos ayudarle con la misericordia y el amor de Cristo a encontrar paz con usted y con Dios.
El Proyecto Raquel ofrece:
Sin duda, el aborto puede ser una de las experiencias más traumáticas en la vida dee una persona. Muchas veces el aborto parece ser la única solución en un momento determinado, pero no lo es.
Los sentimientos de tristeza, ansiedad, culpa e ira son comunes, no solo para la mujer que tiene un aborto, sino también para el hombre involucrado, los familiares, amigos y hasta para el personal médico. El dolor de la pérdida, muchas veces se entierra o reprime al principio, pero se puede manifestar en dificultad en las relaciones, depresiones y otros problemas emocionales o espirituales. También hasta se puede intensificar en un sentido de separación de Dios y de la Iglesia.
El Proyecto Raquel existe para ayudar a todos los que sufren emocionalmente y espiritualmente luego de estar involucrados en un aborto. Es un servicio de referencias bajo el auspicio de la Diócesis Católica de Arlington y está abierto a cualquier persona que lo necesite, sin discriminación de orientación religiosa. Si usted o una amiga están sufriendo las consecuencias de un aborto, llame al teléfono: